domingo, 1 de julio de 2012

Pluma sin tinta.


Va quedando el último rastro,
tinta vertida por mi pluma,
testigo de esto ha sido el tiempo
que sin reproche ha permitido
dejar pasar en cauce segundos,
todos estos necesarios
para así dejar de pensar en ti.

Los últimos rasgos en papel
he trazado, son vestigio final,
guardados sin motivo alguno,
fatua ilusión enmascarada,
fruto dado en insensatez.

Persistiendo en escribir
esta historia ya sin magia,
me abandono poco a poco
apropiada mítica realidad
pues al fin ha llegado
anhelado momento final
en el que mi pluma
tinta ha dejado de verter.