lunes, 3 de diciembre de 2012

En compañía del absurdo.


Es la noche en que mi corazón
disfruta en compañía del absurdo,
termino por descubrir la lógica
entre mi mente y el recuerdo.

Esperaba este día tu llegada,
escuchar tu voz diciéndome
detrás de cada palabra 
que en verdad me extrañabas.

Imagino mi camino al olvido,
de poca razón que aún queda,
siento desprenderse de mi alma,
mientras tu con ansiedad escuchas.

Atrapé suspiros con mis manos,
los guarde con prudente esmero,
para así conservar latente tu adiós
en cada día que el dolor me visitaba.

Escribí la canción del futuro,
aquella que mis zapatos cantaban,
la aprendí para así bailarla
sin necesidad de tenerte junto a mi.

Me he desprendido del abrigo,
en medio de este frío celestial
que me envuelve en sus lienzos
para dejar partir a estos recuerdos.

He llenado mi pecho de certezas,
vívidas ideas de mi propio desprecio,
guardando todo lo dulce de ti
en un cofre junto a mis olvidos.

Podría aún declararme invicto
¿Acaso aún divago las noches?
Es solo esta infinita noche
que me visita sin limite de tiempo.

En medio de intentos fallidos,
por largos instantes, aún creo
en cada palabra dada al ruido
de mi esperanza ya muerta.

Es la noche en que mi corazón
se sentó junto al recuerdo.
Se dio inicio a entender el azar
de estar bailando con el absurdo.